Un consorcio formado por la compañía cervecera Mahou San Miguel, el grupo fabricante de embalajes de cartón ondulado, estucado y compacto Hinojosa Packaging Group, la productora de tintas, barnices, lacas y demás productos químicos auxiliares Tintas Arzubialde, sita en Logroño; y la empresa especializada en tratamientos químicos y enzimáticos para la industria de celulosa y papel Sertec 20, fundada en 1996 y con sede en Vilanova i la Geltrú (Barcelona); ha comenzado a trabajar en un proyecto de innovación dedicado al desarrollo de una botella basada en pulpa moldeada para contener bebidas carbonatadas.
El proyecto se encuentra aún en fase preliminar, después de que el Consejo del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), organismo dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, aprobara el pasado 26 de junio cuatro actuaciones vinculadas a este fin, correspondientes a cada uno de los participantes en el consorcio. Entre todos suman un presupuesto elegible ligeramente superior a los 1,94 M€, de los que el CDTI, bajo la tipología de ayuda a la‘Investigación, Desarrollo y Cooperación’, realizará una aportación de 1,65 M€, equivalente por tanto al 85% del citado montante.
En concreto, la parte correspondiente a Mahou San Miguel, impulsor del proyecto, ha sido presupuestada en 493.923 €, de los que el CDTI aportará 419.834 €; la de Hinojosa Packaging Group, fabricante del envase, en 471.802 €, con 401.032 € a cargo del CDTI; la de Tintas Arzubialde en 532.929 €, con subvención de 452.990 €; y la de Sertec 20 en 444.554 €, con 377.871 € aportados por el organismo estatal.
Según han señalado fuentes de Mahou San Miguel, “el proyecto forma parte de nuestra estrategia de desarrollar y ofrecer nuevos envases y formatos al mercado”. En este caso, añaden, “el objetivo es dar forma a nuestra primera botella de papel”.
Lo cierto es que la compañía cervecera puso en marcha en 2021 el nuevo Marco Estratégico de Sostenibilidad ‘Vamos 2030′, un plan a 10 años con inversiones presupuestadas en 220 M€ con el que pretende reforzar su papel como agente de transformación social. Y dentro de esa estrategia, el packaging ocupa un lugar muy destacado, con ambiciosos objetivos en materia de reducción, reutilización y reciclaje a través de 5 puntos: reducción del peso de los envases y garantizar que sean 100% reutilizables y /o reciclables; eliminar el 100% del plástico virgen; incorporar 100% de PET reciclado en toda la gama de aguas de la compañía; trabajar en colaboración con toda la cadena de valor para alcanzar al menos el 80% de tasa de reciclado en vidrio, 90% de lata y 90% PET en 2025; y fomentar que todos los materiales de visibilidad en el punto de venta estén diseñados con criterios de sostenibilidad: 100% reciclables y hechos de materiales respetuosos con el medio ambiente. El lanzamiento de una botella de papel por parte de la compañía encajaría de lleno en dicha estrategia.
Para Hinojosa, por su parte, supondrá un paso más en su estrategia de continuar desarrollando soluciones de envasado sostenibles, con una consolidada una estructura industrial que le ha llevado a gozar ya de implantación fabril en cuatro países y a alcanzar unas ventas de 795 M€ en 2024, un 25% procedentes de su creciente internacionalización.
Un envase atractivo para los grandes operadores
La botella de papel es un campo en el que vienen trabajando desde hace años muchos de los principales operadores internacionales de gran consumo, aunque su presencia en el mercado español es todavía prácticamente inexistente. A través de la compañía danesa Paboco, impulsada por Billerud y Alpla en 2019 y en la que esta última tomó el control en 2023, grupos como Coca-Cola, Pernod Ricard, L’Oreal o Procter & Gamble están trabajando en diversas propuestas para algunas de sus marcas. Incluso una cervecera como Carlsberg presentó hace unos años un prototipo también bajo el paraguas de Pacobo.
Otra compañía como Pulpex está desarrollando envases para multinacionales como Diageo, Unilever, Pepsico o Heinz. En relación a la primera de ellas, Chema Iñurrieta, Director Comercial de Core Markets para el Sur de Europa de Diageo España, explicaba en el IX Encuentro Alimarket Soluciones de Envasado para Gran Consumo, celebrado el pasado mes de junio, el piloto de botella de papel para ‘Johnnie Walker Black Label’, lanzado en septiembre 2024. Un envase compuesto en un 90% por papel y con un revestimiento plástico mínimo, cuyo diseño mantiene la forma cuadrada icónica de la botella tradicional, es un 60% más liviana que una botella de vidrio y reciclable en flujos de papel convencionales, y ofrece un potencial de reducir emisiones de CO2 hasta un 47% en su ciclo de vida.