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9 de diciembre de 2022

LA NUEVA DIRECTIVA DE ENVASES Y RESIDUOS DE ENVASES IMPULSARÁ EL USO DE RECICLADO Y LA REUTILIZACIÓN

La Comisión Europea propuso una revisión de la Directiva de Envases y Residuos de Envases de la Unión Europea (UE) con el que acelerar el objetivo declarado de que en 2030 todo el packaging sea reutilizable o reciclable alcanzando las cero emisiones netas de carbono para 2050, un texto que tendrá que se aprobado por el Consejo Europeo y el Parlamento en los próximos meses.

La Comisión Europea propuso ayer 30 de noviembre una revisión de la Directiva de Envases y Residuos de Envases de la Unión Europea (UE) con el que acelerar el objetivo declarado de que en 2030 todo el packaging sea reutilizable o reciclable alcanzando las cero emisiones netas de carbono para 2050, un texto que tendrá que se aprobado por el Consejo Europeo y el Parlamento en los próximos meses.

La revisión propuesta de la legislación de la UE sobre Envases y Residuos de Envases tiene tres objetivos principales. En primer lugar, para evitar la generación de residuos de envases: reducirlos en cantidad, restringir los envases innecesarios y promover soluciones de envases reutilizables y rellenables. En segundo lugar, impulsar el reciclaje de alta calidad («ciclo cerrado»): hacer que todos los envases del mercado de la UE sean reciclables de forma económicamente viable para 2030. Y, por último, reducir la necesidad de recursos naturales primarios y crear un mercado que funcione bien para los materias primas, aumentando el uso de plásticos reciclados en los envases a través de objetivos obligatorios.

De acuerdo a sus estadísticas cada europeo genera casi 180 kg de residuos de envases al año. El embalaje es uno de los principales usuarios de materiales empleados ya que el 40% de los plásticos y el 50% del papel que se utiliza en la UE se destina a packaging. Sin tomar medidas, la Unión vería un aumento adicional del 19 % en los residuos de envases para 2030, y para los residuos de envases de plástico del 46%. El objetivo principal es reducir los residuos de envases per capita en un 15% para 2040 en comparación con las cifras de 2018. Esto conduciría a una reducción general de residuos en la UE de alrededor del 37% en comparación con un escenario sin cambiar la legislación. Sucederá a través de la reutilización y el reciclaje.

El PET con cada vez más reciclado

La propuesta busca incluir nuevos objetivos en el contenido reciclado de las botellas de plástico para bebidas, así como para vasos y envases para llevar utilizados para entregas en línea. En total, un 30% del material empleado en envases alimentarios de PET tendrá que se de segunda generación, en línea con lo que también marca la Directiva de Plásticos de un Solo Uso. En cuanto a los envases destinados a alimentación pero que no estén hechos de PET, se deberá de incluir para esa fecha un 10% de contenido recuperado, y el resto de envases plásticos, tengan la finalidad que tengan, deberán de incluir un 35% de material reciclado. Las cifras deberán de escalar de manera paulatina de forma en 2040 todos los envases destinados a contacto con alimentos deberán de incluir un 50% de material reciclado y, en el caso de los envases para bebidas y para otros usos distintos al alimentario, la cifra se elevará hasta el 65%.

Junto con el reciclado, el otro aspecto en que incide el borrador del nuevo texto es el uso de reutilizables. En 2030 el 20% de las bebidas, frías y calientes, tendrán que emplear formatos reutilizables, alcanzando el 80% en 2040. Asimismo, un 10% de la comida para llevar tendrá que emplear estos formatos en 2030, elevándose al 40% en 2040. En el caso de las bebidas (excluidos vinos y licores), las cifras de reutilización serán de un 10% en 2030 y de un 25% para 2040. En el caso de las botellas de vino las cifras serán de un 5% en 2030 y un 15% en 2040. Para el capítulo de embalaje de transporte (palets, cajas plegables, palox, bidones, pails, etc.) los porcentajes de reusabilidad deberán de ser del 30% en 2030 y del 90% diez años después.

Para el caso de los films y flejes, las cifras que se plantean hablan de un 10% en 2030 y de un 30% en 2040. Asimimo en el caso de embalajes para formar packs, siempre que no se basen en cartón, la cifra de reutilización se situará en un 10% al final de esta década y del 30% en 2040. También se han reducido los objetivos para los envases reutilizables utilizados en comercio electrónico, siempre que no sea para alimentación, que deberán emplear un 10 % de embalajes reutilizables para 2030 y un 50% para 2040, frente al 20% y el 80% respectivamente en la versión anterior. Sin embargo, algunos objetivos se han mantenido en ambos textos. Esto incluye la meta del 90% para que los electrodomésticos grandes se entreguen en packaging reutilizable para 2030.

Nuevo texto tras la polémica

El portal Euroactiv, especializado en política comunitaria, tuvo acceso a este borrador hace dos días y comparó los objetivos de reusabilidad ahora anunciados con los de otro texto filtrado previamente, constatando grandes diferencias entre los porcentajes de uno y otro. En concreto, el primer documento establecía porcentajes de reusabilidad mucho más elevados, en algunos casos hasta un 50%. Las diferencias entre ambos borradores obedecen según este site a la fuerte polémica que generó la filtración del primero, al considerar que las medidas propuestas en reutilización podrían dar al traste muchas de las inversiones y planes que se estaban desarrollando para mejorar la industria del reciclado europea.

En el capítulo de los compostables, se establece que en el plazo de 24 meses desde la entrada en vigor de la normativa, los sellos adhesivos fijados en frutas y hortalizas, bolsas de plástico ultraligero, bolsitas de té y monodosis de café deberán ser compostables a nivel industrial. Todos los demás envases solo podrán fabricarse con materiales compostables, incluidos los bioplásticos, si se puede demostrar que se reciclan sin afectar la reciclabilidad de otros flujos de residuos. Asimismo, se establece la obligatoriedad de crear un sistemas de recogida selectiva de botellas de plástico de hasta tres litros de volumen y latas de aluminio a través de un sistema de depósito (SDDR) que deberá entrar en funcionamiento a partir del 1 de enero de 2029, con excepción de los envases de vino, leche y algunos productos lácteos. Se prevé una excepción para los países que recogen al menos el 90 % de los volúmenes puestos en el mercado.

Por último, otro de los aspectos destacados del texto es la prohibición de ciertos formatos específicos, disponibles en el anexo, que no podrán ser comercializados a partir del 1 de enero de 2030: packs de envases desechables, envases de frutas y verduras de peso inferior a 1,5 kg, envases de EPS para el llevar salsas y condimentos y , de forma más general, cualquier otro tipo de alimentos y bebidas en Horeca, así como viales para cosmética y cuidado personal.

El texto expuesto no introduce cambios con respecto a la versión vigente de dicha directiva, la 2018/852, en cuanto a los objetivos de reciclado para cada país, que se mantienen en el 65% para 2025 y del 70% para 2030. El objetivo de la Comisión es que para 2030, las medidas propuestas reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero de los envases a 43 Mt en comparación con los 66 M que se estima generarán si no se cambia la legislación. El consumo de agua se reduciría también en 1,1 M m3. Los costos del daño ambiental para la economía y la sociedad se reducirían en 6.400 M€. Las industrias de envases de un solo uso tendrán que invertir en una transición, pero el impacto económico general y de creación de empleo en la UE se considera positivo. Se espera que impulsar la reutilización genere más de 600.000 puestos de trabajo para 2030, muchos de ellos en pequeñas y medianas empresas locales.

Plastics Europe da su opinión

La principal afectada de todas estas medidas, la industria del plástico, ya ha reaccionados a través de Plastics Europe, la asociación que aglutina sus intereses a nivel europeo. Virginia Janssens, directora general de esta organización ha afirmado que “La propuesta de Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la Comisión Europea podría servir como catalizador para transformar la industria de los envases plásticos al garantizar la reciclabilidad de todos estos envases, aumentar los objetivos de contenido en reciclado e impulsar la reutilización en muchas aplicaciones de envases”.

“Plastics Europe se posiciona de una manera abierta y colaboradora con respecto a los objetivos de reutilización propuestos por la Comisión y necesita evaluar más a fondo su viabilidad (junto con nuestros socios de la cadena de valor). Algunos de ellos requerirán una transformación de los modelos de negocio actuales. Es clave que, al desarrollar estos objetivos de reutilización, se apliquen por igual a todos los materiales y se demuestre un claro beneficio ambiental.

“Los objetivos de contenido en reciclado para envases plásticos destinados a estar en contacto con alimentos, requerirán una contribución significativa del reciclaje químico, que es un componente clave de la economía circular. Para aumentar la inversión en el reciclaje químico, necesitamos una aceptación clara y urgente del balance de masas en la legislación de la UE. Hay una ventana de oportunidad para que la industria realice las inversiones necesarias en reciclaje químico en Europa que debe aprovecharse, ya que se cerrará rápidamente”.

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