El máximo representante de la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) ha defendido el carácter estratégico del reciclaje y la necesidad de reforzar la competitividad de esta industria en el desarrollo de la economía circular en Europa.
Junto a él, algunos de los mayores expertos nacionales e internacionales debaten desde ayer, 10 de junio, en el 23º Congreso Nacional de la Recuperación y el Reciclado, el principal evento sobre reciclaje en España, que se celebra, de forma simultánea en IFEMA Madrid, con la 9ª Feria Internacional de la Recuperación y el Reciclado (SRR) y la 8ª Conferencia Europea de Reciclaje.
El Congreso comenzó con la intervención de Ion Olaeta, presidente de la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER), organizadora del evento, que destacó la importancia de la labor desarrollada por la industria del reciclaje: “En un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, las tensiones comerciales y la creciente presión regulatoria, el reciclaje se ha convertido en una actividad estratégica para Europa, en la que cada tonelada reciclada reduce nuestra dependencia de materias primas vírgenes, fortalece la industria y contribuye a una economía más sostenible y competitiva”.
“Tras más de una década de políticas de economía circular, debemos asumir una realidad: no habrá una economía circular efectiva sin una industria del reciclaje fuerte y competitiva y, para ello, necesitamos mercados sólidos para los materiales reciclados, objetivos obligatorios de contenido reciclado y un marco regulatorio que combine ambición ambiental con competitividad industrial”, afirmó Olaeta ante la próxima publicación del Reglamento de economía circular.
En este sentido, «el reciclaje ya no es solo una solución ambiental, es una cuestión de autonomía industrial, resiliencia económica y competitividad para Europa”, explicó el presidente de FER, y para culminar con éxito la transición hacia una economía verdaderamente circular, “necesitamos que las políticas europeas impulsen la demanda de materiales reciclados con la misma determinación con la que exigen nuevos objetivos ambientales”.
Por su parte, Rafael García, viceconsejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, reconoció que el sector de la recuperación y el reciclado “es estratégico, no solo para avanzar en un modelo de producción y consumo más sostenible basado en la economía circular, sino para el crecimiento económico y la generación de empleo”.
“Desde la Comunidad de Madrid sabemos bien que la labor de recuperar y reciclar supone un gran reto, pero también una enorme oportunidad para la que se necesitan infraestructuras, tecnología y soluciones innovadoras; en ese camino, sabemos que es fundamental el protagonismo y la participación de las empresas para seguir defendiendo un modelo de colaboración público-privada que fomente el crecimiento, favorezca el empleo verde y duradero, reduzca el impacto ambiental y atraiga industria, emprendimiento e inversión a nuestra región”, añadió.
Ante el reto de acelerar la transición hacia una economía circular en Europa, el Viceconsejero indicó que para ello “debemos alcanzar un equilibrio entre las exigencias regulatorias, defender la salud de las personas, conservar nuestro patrimonio natural y garantizar la viabilidad económica para las empresas”.
La clave para su consecución consiste en “reducir el consumo de materias primas, darles una vida más larga y lograr la posterior valorización de los residuos, que pasa por el trabajo de ciudadanos, administraciones y empresas, pero, sobre todo, por establecer un marco normativo flexible y facilitador que fomente el incentivo y la seguridad jurídica a las empresas y que sitúe la colaboración público-privada como parte indispensable de este proceso”.