La salud y la sostenibilidad ganarán peso como factor de decisión en la compra tras el Covid-19

La-salud-y-la-sostenibilidad-ganaran-peso-como-factor-de-decision-en-la-compra-tras-el-Covid-19

El consumidor está dedicando más tiempo a su cuidado personal, está tratando de reducir su desperdicio alimentario, se siente más concienciado por el factor salud de los productos que compra y trata de adoptar un consumo más sostenible. Estas pautas previsiblemente se mantendrán en gran medida tras la crisis.

El Covid-19 está cambiando profundamente la forma de comprar en todo el mundo. Los consumidores se están decantando por los establecimientos más cercanos, reducir sus visitas y elevar el ticket medio de cada compra y disparar su consumo online en base a un criterio de seguridad. Pero también están adquiriendo más productos frescos o de cuidado del cuerpo debido a un incremento de la preocupación por la salud. Por si fuera poco, se espera el factor precio gane peso en las próximas semanas debido a la bajada de la renta de los hogares.

La pregunta del millón de dólares que se hacen distribuidores y productores es cuáles de estas tendencias se mantendrán tras el Covid-19 y cuáles no. Un estudio realizado por Accenture a mas de 3.000 consumidores de 15 países, incluido España, muestra que la crisis que estamos viviendo podría alterar de forma permanente el comportamiento de compra y causar cambios estructurales duraderos en las industrias de productos de consumo y retail.

La encuesta se realizó entre el 2 y el 6 de abril, es decir, cuando la crisis estaba en máximos y prácticamente todos los países de Europa se encontraban en fase de confinamiento, el detonante que generó el cambio en los hábitos de consumo. La compra se disparó al principio en el caso de los productos de higiene y los envasados, por el factor acopio, pero desde entonces han ido ganando peso los frescos, la repostería o los productos de indulgencia.

Una de las conclusiones más importantes del estudio es que la crisis está provocando que los consumidores se tomen más en serio el impacto que sus compras tienen en la salud y el medioambiente. Un 60% de los encuestados está dedicando más tiempo al cuidado personal y a su bienestar mental, y alrededor de seis de cada diez consumidores (57%) dicen que han empezado a hacer más ejercicio en casa.

Además, el 64% de los consumidores están reduciendo los residuos alimenticios, un 50% están más concienciados con la salud a la hora de comprar y el 45% se decanta por opciones más sostenibles. No obstante, lo más llamativo de sus respuestas no es que hayan adoptado ahora estos hábitos, sino que esperan mantenerlos en el futuro.

Cambios a largo plazo

“La escala de los cambios identificados sugiere claramente que se trata de una transformación a largo plazo”, explica Oliver Wright, managing director and head of Accenture’s global Consumer Goods practice. “Aunque ya veníamos observando estas tendencias desde hace tiempo, lo que sorprende es la escala y el ritmo que han alcanzado”.

El experto considera que en unas pocas semanas se han producido cambios profundos “que probablemente habrían tardado años” de no haber incidido la crisis. Además, espera que el nuevo comportamiento de los consumidores dure más tiempo que la propia pandemia, “prolongándose más allá de 18 meses y posiblemente durante gran parte de la década actual”.

También está generando nuevos tipos de consumidor. El estudio los divide en cinco: el preocupado (personas de más de 56 años), que priman sobre todo la seguridad; el individualista (de 18 a 24 años), que trata de mantener una situación parecida a la anterior; el racional (de 25 a 31 años), muy informado y que hace una compra planificada; el activista (en el mismo rango de edad), preocupado por lo que está ocurriendo a su alrededor; y el indiferente (de 40 a 55 años), que considera que la crisis se está magnificando

El canal digital se dispara

La encuesta refleja el alto porcentaje de personas que han comenzado a hacer su compra a través de Internet, cuando el sector de la alimentación ha sido tradicionalmente uno de los que más se han resistido al online. Uno de cada cinco encuestados afirma que la compra más reciente realizada por Internet ha sido de alimentos y que era la primera vez que lo hacía a través de este canal.

“El reajuste en las prioridades de compra, el estilo de vida y el trabajo están exigiendo cambios significativos al sector del retail y del comercio”, afirma Jill Standish, senior managing director and head of Accenture’s global Retail practice. “Hasta hace poco, muchas personas eran reacias a comprar alimentos por Internet, pero la situación generada por el Covid-19 ha cambiado eso”.

La principal barrera para no comprar online era el desconocimiento y el miedo a hacerlo, especialmente en el caso de los frescos, pero la actual crisis ha derribado ambas. “A medida que las organizaciones se adapten a la nueva situación, sus pilares deben ser confianza, relevancia y conveniencia”, señalan desde Accenture.

“Es probable que con esta pandemia surja una era de consumo más sostenible y saludable en los próximos 10 años”, explica Wright. “A su vez, es una llamada de atención para que las empresas se aseguren de tener la agilidad y la capacidad de ser relevantes para los consumidores y los clientes no sólo en la actualidad, sino también después de la pandemia”.