En SIG Combibloc son conscientes que los tapones de rosca combiSwift han gustado a los consumidores y por ello han decidido aplicarlo a envases de cartón de alimentos de larga conservación como sopas, salsas, productos de tomate y postres. Los envases pueden volver a cerrarse, por lo que los productos siguen estando protegidos tras la apertura inicial.

Este tapón apareció por primera vez en el mercado en el año 2006. En aquel entonces solo se aplicó a envases de cartón de leche y productos lácteos, recibiendo una gran acogida por parte de los consumidores. A partir de ahora, este tapón, que permite el cierre del envase, podremos verlo en distintos productos.

El cierre tiene una altura total de 12,6 mm y pesa 2,7 gramos. “CombiSwift es uno de nuestros tapones de rosca más modernos”, asegura Hanno Bertling, Global Product Manager for Opening Solutions en SIG Combibloc. “El cierre, hecho de plástico reciclable de primera calidad, puede abrirse sin el menor esfuerzo de un solo giro”.

Fuente: SIG.